logo
Buenas cuentas
Culiacán, Sinaloa, a 16 de Abril de 2012. Concluyeron los Campeonatos Nacionales de Regiones, y también aquellos torneos que daban boleto a Mundiales de Pony League. El balance es positivo para la Región III (Culiacán); 4 títulos, un par de subcampeonatos, así como un tercer lugar.

Digamos que con estos resultados, los parámetros de calidad y nivel de beisbol infantil y juvenil que se juega en Culiacán siguen siendo excelentes.

Desafortunadamente a la hora de comparar esta disciplina con el futbol, este último sigue siendo vanguardista en cuanto a número de practicantes se refiere.

Allá en Chihuahua la categoría Pinguica fue a revalidar el cetro que un año antes ganaron bajo la dirección de Carlos Urías. Esta vez el equipo fue capitaneado por el “Triki Tri” Jesús López, un viejo lobo de mar en estos menesteres.

En Ensenada, Baja California, René Benítez y su tropa regresaron con el banderín de campeones de la Infantil Mayor.

En Mazatlán la Liga Orabá consiguió sumar a través de la división Superior Mayor (19-20 años), un cetro que habrá quienes quieran colocarle un asterisco por la pobre participación de equipos.

Y en Culiacán, Alberto Gastélum integró un auténtico “Drean Team” que hizo añicos a cuanto rival se le cruzó enfrente, para ganar invictos el Nacional Juvenil Menor que reunió a 14 selecciones de seis entidades, un número aceptable si tomamos en cuenta que en años atrás venir a Sinaloa no ha sido nada fácil para algunas delegaciones, temerosos por la interminable ola de violencia.

A Escuelita, Infantil Menor, Juvenil Mayor Pesada, Orabá Menor (17-18 años) y los Nacionales de sólo 11 y 13 años, se les negó el título.

La escuelita regresó de Guadalajara con un tercer lugar, nada despreciable por cierto. La Infantil Menor en San Luis Río Colorado quedó varada en semifinales, lo mismo que la Juvenil Mayor en Hermosillo. En Mazatlán la Orabá Menor se quedó a un paso y la sólo 11 años desentonó al no calificar a los playoffs, mientras que la sólo 13, en Ciudad Juárez, alcanzó un segundo sitio a través de la representación de la Culiacán AC.

 

Sin sede. La capital sinaloense fue un digno anfitrión del Nacional. La Liga Culiacán AC abrazó la responsabilidad de organizador, y con poca gente, como lo cité en una entrega anterior, sacó adelante el certamen en el que la selección de casa se coronó invicta.

Por voz propia de las mismas delegaciones, se fueron con un buen sabor de boca de la hospitalidad que le brindaron los sinaloenses, y de la excelente organización. Ningún incidente, excepto aquel de San Luis Río Colorado en el que perdieron, pero recuperaron, una maleta donde portaban las identificaciones de todo el grupo.

A Culiacán, desafortunadamente, se le castigó con no otorgarle ninguna sede de Nacionales de Liga en julio o agosto, por aquella balacera que se registró frente a un centro comercial, como a un kilómetro de la Liga Culiacán Recursos.

No entendimos la razón, cuando fue un hecho aislado. Resulta incongruente que se le otorgue un Nacional de Regiones, pero también se le aplique esa sanción.